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Last weekend, there was a huge surprise for me – not in the location of my planned trip, but in the person that accompanied me. I thought that I would be traveling with a friend, but really my boyfriend Bryant flew from San Francisco for the weekend to surprise me and go with me to Gran Canaria in the Canary Islands. I was so surprised and we had such a great time. It was my first visit to the Canary Islands, and I loved it – the weather was perfect, even in November, and the landscapes were so pretty.

We arrived in Gran Canaria very late on Thursday, and we stayed in a very small town on the east coast of the island called Pozo Izquierdo. In the morning, we walked along the beach and ate breakfast in the only café in the town that was open, even though it was 10am on a Friday.

Then we took a bus to Maspalomas, a city in the south of the island. The most important attraction in Maspalomas is the sand dunes, which are directly next to the beach. This phenomenon is very geologically unique, and the view was incredible with the ocean, the dunes for miles, and the mountains in the background. We rode camels through the dunes, and also saw a spectacular sunset on the beach with the famous Lighthouse of Maspalomas.

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After the sunset, we took another bus to Las Palmas, the capital and a big city in the north-east part of the island, to stay the night. On Saturday, we went by bus to Tejeda, a small town in the mountains in the center of the island. We loved Tejeda – it was situated on a hill and had a marvelous view of a big valley with a tall peak in the center. We also found a dog that followed us and we named her Amanda.

On Sunday, we stayed in Las Palmas and in the morning we meet with Maria and Cristóbal (I’ve changed their names), who I met on my initial flight to Madrid in September. They live in Las Palmas and showed us the old city. They were so nice and it was marvelous to get a personal tour of the city. It’s incredible who you can meet next to you on a long flight!

To finish our trip, we went to the Canteras Beach in Las Palmas to take advantage of the weather one more time before returning to Madrid. It was a spectacular trip, to a very Spanish but also very unique island, and with a very surprising person and one very important to me. There were so many different ecosystems on the same island, and I’ve heard that there’s an even more enormous variety amongst the other islands of the archipelago. Well, I need to come back to the Canary Islands very soon!

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Bryant and me in Maspalomas

En español:

El fin de semana pasado, había una gran sorpresa para mí – no en la ubicación de mi viaje planeado, pero en la persona que me acompañó. Pensé que estaría viajando con un amigo, pero realmente mi novio Bryant volé desde San Francisco para el fin de semana para sorprenderme y ir conmigo a Gran Canaria en las Islas Canarias. Estaba tan sorprendida y lo pasamos tan bién. Fue mi primera visita a las Islas Canarias, y me lo encantó – el tiempo era perfecto, aún en noviembre, y los paisajes eran tan bonitos.

Llegamos a Gran Canaria muy tarde el jueves, y nos quedamos en un pueblo muy pequeño en la costa este de la isla que se llama Pozo Izquierdo. En la mañana, caminamos por la playa y comimos desayuno al único cafe en el pueblo que estaba abierto, aunque era las diez de la mañana en un viernes. Entonces tomamos un autobús a Maspalomas, una ciudad en el sur de la isla. La atración más importante en Maspalomas son las dunas de arena, que están directamente al lado de la playa. Este fenómeno es muy único geológicamente, y la vista fue increíble con el mar, las dunas por millas, y las montañas en el fondo. Montamos en camellos por las dunas, y también vimos una puesta de sol espectacular en la playa con el famoso Faro de Maspalomas.

Despues de la puesta de sol, tomamos otro autobús a Las Palmas, la capital y una ciudad muy grande en la parte noreste de la isla, para quedar el noche. El sábado, fuimos en autobús a Tejeda, un pueblo pequeño en las montañas en el centro de la isla. Nos encantó Tejeda – estaba colocado en una colina y tenía una vista maravillosa de una valle grande con un pico alto en el centro. También encontramos un perro que nos siguió y le nombramos Amanda.

El domingo, nos quedamos en Las Palmas y por la mañana reunimos con Maria y Cristóbal (he cambiado sus nombres), quienes conocí en mi vuelo inicial a Madrid en septiembre. Viven en Las Palmas y nos mostraron la ciudad vieja. Eran tan simpáticos y fue maravilloso recibir un tur personal de la ciudad. ¡Es increíble quien se puede conocer a su lado en un vuelo largo!

Para terminar nuestro viaje, fuimos a la Playa de las Canteras en Las Palmas para aprovechar del tiempo una vez más antes de regresar a Madrid. Fue un viaje espectacular, a una isla muy española pero también muy única, y con una persona sorprendente y muy importante a mí. Habían tantos ecosistemas diferentes en la misma isla, y he oído que hay una variedad aún más enorme entre las otras islas del archipélago. Pues, ¡tengo que regresar pronto a las Islas Canarias!