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This weekend my parents were here to visit me and to visit Spain. They already are familiar with Spain because they had their honeymoon here 22 years ago and my mom also studied in Valencia when she was my age. We stayed in Madrid during the weekend, and went to the Museo del Prado, Gran Vía, the Austrias region, the Biblioteca Nacional, the Parque del Retiro, the Museo Thyseen-Bornemizsa, and the Mercado del Rastro. But my favorite thing was a trip for one day to Toledo.

Toledo is to the south of Madrid, and it’s really easy to travel there by high-speed train because the ride is only 30 minutes long. Toledo is a lot older than Madrid, and it was the capital of Spain for many years. The streets are very small and it’s an absolutely precious town. After walking through the streets, we went to the Sinagoga de Santa María de Blanca, that had a very unique mix of Arabic, Catholic, and Jewish architecture and symbols. ¡It was so old that a wall was tilting over! Afterwards, we went to a place with a marvelous view of the Tajo River and the countryside. It’s the same river that I saw in Lisbon a few weeks ago, and in Portugal it’s called the Río Tejo.

 

 

 

Then we went to the Casa del Greco, the famous painter, and even though it was not his true house, it was really interesting to see some of his paintings in such a pretty site. After eating, we went to the Catedrál de Toledo – how impressive! It was the biggest and most beautiful Cathedral I’ve ever seen in my entire life. Afterwards we walked around the city, saw more views, and saw preparations for a night-time running race that happened after we left.

Today I also took a trip to a town close to Madrid, but to the north instead of the south: Segovia. It’s on the other side of the Serra de Guadarrama mountains, and it’s absolutely precious. I got off the bus in the center of Segovia and directly in front of me was the Aqueduct. It’s really famous because it’s approximately 1,800 years old, and it was used to carry water from the river to the town. Today it no longer carries water, but it’s an absolutely incredible site and it’s completely integrated with the city, old and new.

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Afterwards, I walked through the streets, enjoying the city on a weekday morning, and arrived at the Plaza Mayor. Even though it’s smaller than the one in Madrid, it was so pretty and there was a market where I bought grapes, candies, and also a sweater that only costed me two euros.

Around noon, I visited the Cathedral of Segovia. It wasn’t as impressive as the one in Toledo, but I loved the cloister and the visit to the tower. The tower is the tallest building in Segovia, and we could see everything – the city, the countryside, and the mountains. We also learned about the bells and the life of the bell-ringer before they installed a motor to ring the bells in the 50s. There is so much history with the Cathedral and the tower, principally that it was partially destroyed in a fire in the 16th century from a lightning bolt during a storm.

In the afternoon, I visited the Alcázar, the castle where Queen Isabel and King Ferdinand lived. It was absolutely marvelous to see the castle, the views from its tower, and appreciate the history of the place. It seemed to me exactly like the Disney castle.

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Afterwards, I walked through the city, and there were lots of clouds all day, but in this last hour, the sun appeared, the sky transformed to a bright blue, and there was a special and truly golden light.

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I have realized that I can’t do everything. I’m living here for only three months, and there are so many sites in Europe that I’d like to visit, and I’m going to visit so many cities, but I can’t see everything. There are also so many places that are so close to Madrid that are absolutely unique and incredible, and I was lucky to be able to visit two phenomenal towns in the same week. Next week, look forward to a blog post about my next trip to Barcelona!

En español:

Este fin de semana mis padres estaban aquí para visitarme y para visitar España. Ya conocen España porque tuvieron su luna de miel aquí hace 22 años y también mi mamá estudió en Valencia cuando tenía la misma edad que yo. Quedamos en Madrid durante el fin de semana, y fuimos al Museo del Prado, Gran Vía, la región de las Austrias, la Biblioteca Nacional, el Parque del Retiro, el Museo Thyssen-Bornemizsa, y el Mercado del Rastro. Pero mi cosa favorita fue un viaje por un día a Toledo.

Toledo queda al sur de Madrid, y es muy fácil viajar allí en tren de alta velocidad porque solo dura treinta minutos. Toledo es mucho más viejo que Madrid, y era la capital de España por muchos años. Las calles son muy pequeñas y es un pueblo absolutamente precioso. Después de andar por las calles, fuimos a la Sinagoga de Santa María de Blanca, que tuvo un mixto muy único de arquitectura y símbolos árabes, católicos, y júdios. ¡Fue tan viejo que un pared estaba inclinando! Después, fuimos a un lugar con una vista maravillosa del Río Tajo y el campo. Es el mismo río que vi en Lisboa hace unas semanas, y en Portugal se llama el Río Tejo.

Entonces fuimos a la Casa del Greco, el pintor famoso, y aunque no era su verdadera casa, fue muy interesante ver unas pinturas suyas en un sitio tan bonito. Después de comer, fuimos a la Catedrál de Toledo – ¡que impresionante! Fue la Catedral más grande y hermoso que he visto en toda mi vida. Después caminamos un poco más sobre la ciudad, miramos las vistas y vimos preparaciones para una carrera de correr por la noche que pasó después de saliéramos.

Hoy también hice un viaje a un pueblo cerca de Madrid, pero al norte en vez del sur: Segovia. Está al otro lado de las montañas Serra de Guadarrama, y es absolutamente precioso. Bajé del autobús en el centro de Segovia y directamente en frente de mí estaba el acueducto. Es muy famoso porque tiene aproximadamente 1,800 años, y era usado para traer agua del río al pueblo. Hoy en día no trae agua, pero es un sitio absolutamente increíble y es completamente integrado con la ciudad, vieja y nueva.

Después, caminé por las calles, disfrutando la ciudad en una mañana durante la semana, y llegué al Plaza Mayor. Aunque es más pequeña que la de Madrid, fue tan bonito y había un mercado donde compré uvas, caramelos, y también un suéter que me costó solo dos euros.

Cerca de mediodía, visité la Catedrál de Segovia. No era tan impresionante como la de Toledo, pero me encantó el claustro y la visita en la torre. La torre es el edificio más alto en Segovia, y pudimos ver todo – la ciudad, el campo, y las montañas. También aprendimos de las campañas y la vida del campañero antes de se instalaron un motor para sonar las campañas los años 50. Hay tanta historia con la Catedral y el torre, principalmente que fue parcialmente destruido en un fuego en el siglo XVI de un rayo durante de una tormenta.

Por la tarde, visité el Alcázar, el castillo donde se vivía la Reina Isabel y el Rey Fernando. Fue absolutamente maravilloso ver el castillo, las vistas desde el torre, y apreciar la historia del lugar. Me pareció exactamente como un castillo de Disney.

Después, caminé por la ciudad, y había muchos nubes por todo el día, pero en esta última hora, el solo apareció, el cielo se transformó a un claro azul, y había una luz especial y verdaderamente de oro.

He dado cuenta que no pueda hacer todo. Estoy viviendo aquí por solo tres meses, y hay tantos sitios en Europa que me gustaría visitar, y voy a visitar tantas ciudades, pero no puedo ver todo. También hay tantos lugares que quedan muy cerca a Madrid que son absolutamente únicos y increíbles, y tuve suerte que pudiera visitar dos pueblos fenomenales en la misma semana. La semana que viene, ¡ten ganas de un artículo sobre mi proximo viaje a Barcelona!