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I started my weekend with a visit to the Palacio Real – I had seen the palace before from the outside, but I had not entered the palace. In a lot of ways, it’s very similar to other European palaces – lots of gold, lots of rooms, lots of wealth and colors – and I’ve also visited similar palaces in Italy and Portugal. But the significance of visiting this palace in this moment was very unique, in the context of Spain’s history and also my own life.

Because almost two years ago, in November 2013, the king of Spain, Felipe XI, shook my hand. Well, at that time he wasn’t the king; he was only the prince of Spain. He was on Stanford’s campus for an exclusive event – I don’t know which one – and when I left class, I saw him about 200 meters away, in a crowd of people taking photos and talking excitedly.

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I unfortunately don’t have a picture of him shaking my hand, but you’re just going to have to trust me on this one.

 

My Facebook post about the experience
My Facebook post about the experience

 

When I met Felipe, he was the prince and his father, Juan Carlos I, was the king. Juan Carlos I is the son of Alfonso XIII, who was the king before Franco’s time. When Franco and the rebels took control of the Spanish government, Alfonso XIII had to flee to Portugal. After Franco’s death, a monarchial democracy began in Spain – a democratic system of government, with the Royal Family as a symbol, but without power.

But on June 2nd, 2014, Juan Carlos I abdicated the throne to his son. Why? Well, there’s not a concrete reason, but I’ve heard lots of opinions from Spaniards. There were three scandals with King Juan Carlos I, which this article summarizes very well:

  1. The husband of Juan Carlos I’s daughter was involved in an inappropriate use of public funds. It was “the first judicial imputation of a member of the Royal Family” and when the scandal was publicized, Juan Carlos I didn’t punish his son-in-law and tried to avoid the scandal.
  2. During the economic crisis (that’s still happening), Juan Carlos I used public funds for a trip to Botswana, where he hunted elephants.
  3. There was evidence that Juan Carlos I was having sexual relations with younger women than Queen Sofía.

When I visited the Palacio Real, I saw the official documents of the abdication of Juan Carlos I and the coronation of Felipe XI. Even though the Royal Family doesn’t live in the Palacio Real now, my visit reminded me of my brief interaction with Felipe XI. I couldn’t take photos inside lots of rooms in the palace, but here are some other photos of my visit:

 

I also went to Ávila, a small town within an hour and a half from Madrid, during the weekend. Ávila is famous because it’s the only town in Spain with its original “murallas” completely intact. Murallas are walls surrounding the entire city, which in the past protected the city. Even though Ávila has grown outside the murallas, they are still perfectly preserved, and you can also walk on top of the murallas and have a marvelous view of the town and the countryside.

My friend Rosie and I were in Ávila for just one day, but it was enough time to explore the most popular sites and also talk a walk around parts of the murallas. We went to the Basílica San Vicente, the Catedral de Ávila, and the Convento de Santa Teresa.

My visit to Ávila was incredible, and it’s a lesser-known town that is so close to Madrid. I recommend that you go if you have the chance. Next week, look forward to a post about my trip to Toledo with my parents, who are coming to visit me!

En español:

Empecé mi fin de semana con una visita al Palacio Real – había visto antes el palacio de afuera, pero no había entrado el palacio. En muchos sentidos, es muy parecido a otros palacios europeos – mucho oro, muchas salas, mucha riqueza y colores – y también he visitado palacios similares en Italia y Portugal. Pero el significado de visitar este palacio en este momento fue muy único, en el contexto de la historia de España y también de mi vida propia.

Porque hace casi dos años, en noviembre de 2013, el rey de España, Felipe XI, me dió la mano. Pués, en este momento no era el rey; era solo el príncipe de España. Estaba en el campús de Estánfor para un evento exclusivo – no sé cual – y cuando salí de una clase, le vi a 200 metros de distancia, en una multitud de personas tomando fotos y hablando en una manera muy emocionante.

Cuando conocí a Felipe, era el príncipe y su padre, Juan Carlos I, era el rey. Juan Carlos I es el hijo de Alfonso XIII, quien era el rey antes de la epoca de Franco. Cuando Franco y los rebeles tomaron contról del gobierno español, Alfonso XIII tenía que escapar a Portugal. Después de la muerte de Franco, empezó una monarchía democratica en España – un sistema de gobierno democrático, con la familia real como un símbolo, pero sin poder.

Pero el 2 de junio en 2014, Juan Carlos I se abdicó del trono a su hijo. ¿Por qué? Pues, no hay una razón concreta, pero he oído muchas opiniones de los españoles. Había tres escándalos con el rey Juan Carlos I, que este artículo resume muy bien:

(1) El esposo de la hija del Juan Carlos I estaba involucrado con un uso inapropriado de fondos públicos. Fue “la primera imputación judicial de un miembro de la familia real” y cuando el escándalo fue publicado, Juan Carlos I no castigó a su yerno y trató de evitar el escándalo.

(2) Durante la crísis económica (que todavía está ocurriendo), Juan Carlos I usó fondos públicos para un viaje a Botswana, donde cazó elefantes.

(3) Había evidencia que Juan Carlos I tenía relaciones sexuales con chicas más jovenes que la reina Sofía.

Cuando visité el Palacio Real, vi a los documentos oficiales de la abdicación de Juan Carlos I y el coronación de Felipe XI. Aunque la familia real ahora no vive en el Palacio Real, mi visita me recordó de mi interacción muy breve con Felipe XI.

También fui a Ávila, un pueblo pequeño dentro de una hora y media de Madrid, durante este fin de semana. Ávila es famoso porque es el único pueblo en España con sus murallas originales completamente intactas. “Murallas” son paredes alrededor de toda la ciudad, que en épocas pasadas protegieron la ciudad. Aunque Ávila ha crecido afuera de las murallas, todavía están perfectamente preservados, y también puedes subir por las murallas y tener una vista maravillosa del pueblo y el campo.

Mi amiga Rosie y yo estuvimos en Ávila por solo un día, pero era bastante tiempo para explorar los sitios más conocidos y también hacer un paseo alrededor de unas partes de las murallas. Fuimos a la Basílica San Vicente, la Catedral de Ávila, y el Convento de Santa Teresa.

Mi visita de Ávila fue increíble, y es un pueblo más desconocido que es tan cerca a Madrid. Lo recomiendo que vayas si tengas la oportunidad. La semana que viene, ¡ten ganas de un artículo sobre mi viaje a Toledo con mis padres, quien están viniendo a visitarme!